X. Así hablo Zarathustra

Ciclo: Mujeres en las Artes
La Seducción Artística Femenina:
Así hablo Zarathustra
Lou Andreas Salome

De personalidad mágica, traviesa incansable, y amorosa, ojos perlas azules profundos, inteligencia deslumbrante e inquisitiva, nuestra próxima y cuarta protagonista en el ciclo de la mujer y las artes, es la inspiración y el recurso de una de las obras más leídas, discutidas, amadas y odiadas, referidas pero también mal entendidas y flageladas en la historia de la poesía, arte y la música occidental.

Gustav, llegaba a su casa, después del trabajo como general en la armada rusa, a ver a su pequeñuela. Casado tardío en la vida, logro bien utilizar su tiempo familiar en casa. Nuestro general hablaba alemán, francés, y ruso y de ascendencia hugonote, carácter fuerte, alto y musculoso, profesaba como muchos de los altos oficiales, que el buen decoro el arte, la música y la buena literatura eran esenciales para la buena vida. Pushkin, Lermontov y muchos de los grandes autores rusos eran regulares en su círculo de amigos. Su residencia era el centro de la tertulia y nuestra gran mujer Diva se formo desde sus recuerdos al lado de su padre, y con los hombres más inteligentes y poderosos de San Petersburgo.

Dejo escrito en sus memorias….. ‘Desde mi más temprana niñez, mi padre y yo estábamos atados el uno al otro con un cariño y ternura secreta’…

Y como si esto no fuese suficiente, sus hermanos, todos hombres, la adoraban y la protegían.

Una noche nevada, oscura, fría, la muy joven Lou al llegar a un establecimiento toma nota de una pareja cubriéndose y cobijándose lo más cerca posible de la edificación. La pequeñuela los mira desgarradamente y los invita a que se acerquen. La pareja se mueve un poco. La dulce niña fija sus ojos en la pareja que con hielo y nieve afijada entre las pequeñas sinuosidades de sus caras lentamente se mueven hacia la entrada de la edificación. La muy chica Lou implora a que ayuden con cobijas o que la dejen entrar a la edificación para que se calientan. No hay manera, y Lou, con su mente activa no deja de pensar en cómo ayudar.

El General von Salome se aseguro que sus hijos tuviesen educación clásica y acceso a su herencia religiosa si deseaban. Lou, absorbida en el pensamiento de cómo ayudar a la pareja en nombre de Dios rogaba por la ayuda. Oídos sordos encontraron sus sentimientos, y al despertar en la mañana, nuestra diva sale a ver cómo está la pareja y encuentra solo retazos de sus vestidos. En donde se encuentra Dios, preguntaba Lou, que nadie quiso ayudar a estos señores. Donde esta nuestro amor por el prójimo que tanto nos han enseñado, se preguntaba. Donde esta Dios…. Dijo adolorida nuestra pequeñuela….

Con este episodio y un súper ‘hombre héroe’ Lou Andrea Salome crece, continua sus estudios clásicos y religiosos, y sale luego de la muerte de su padre, al mundo filosófico cultural europeo. Años después, y al haber conocido y pasado largos ratos en charlas filosóficas con Nietzche, el filósofo alemán escribe en su poema ‘Así hablo Zarasustra’ estas frases paralelas a la experiencia de la joven von Salome:

 

Ay, ¿quieres bajar a tierra?

Ay, ¿quieres volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo?

Zaratustra respondió: «Yo amo a los hombres.»

¿Por qué, dijo el santo, me marché yo al bosque y a las soledades? ¿No fue acaso porque

amaba demasiado a los hombres?

Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí una cosa demasiado

imperfecta. El amor al hombre me mataría.

Zaratustra respondió: «¡Qué dije amor! Lo que yo llevo a los hombres es un regalo.»

No les des nada, dijo el santo. Es mejor que les quites alguna cosa y que la lleves a

cuestas junto con ellos – eso será lo que más bien les hará: ¡con tal de que te haga bien a

ti!

¡Y si quieres darles algo, no les des más que una limosna, y deja que además la mendiguen!

(Zarasustra-Nietzche)

…. Zarasustra, carácter imaginario pre-cristiano sustraído de leyendas persas, después de diez años en el exilio instruyéndose sale a ver qué está haciendo la humanidad y se encuentra en el bosque un santo monje viejo amigo. Zarasustra le comenta al monje su amor por la humanidad, y el santo monje acuerda, pero des ilusionado, el monje alejado de la humanidad le advierte de las limitaciones de la buena voluntad y tanto, que le sugiere no ser caritativo como al igual quedarse en el bosque haciendo que haceres meditativos para no sufrir con la posible des ilusión de la ingratitud. Es más el santo monje le dice que él no ama a la humanidad y lo convida a quedarse de ermita. Zarasustra responde su amor por los hombres, y trae el regalo del amor eterno a la humanidad. Estos regalos serán buenos para todos los que bien los reciban ya que él tiene demasiado. Como Lou Salome, Zarasustra se pregunta para que entonces existe Dios si no es para mejorar a la humanidad? Como es que cada uno de nosotros no nos responsabilizarnos de mejorar la vida en la tierra en vez de darle semejante carga a Dios?

Friedrich Nietzche y Lou Salome se habían conocido en Italia cuando nuestra protagonista tenía unos 21 años de edad y él unos 38. El tema común, la filosofía y la religión. Lou con su mirada profunda, atención sin distracción, inteligencia y percepción singular lo mantuvo al borde del enloquecimiento romántico. Aunque ella muy boca cerrada y el encantado con su compañía y atención, pasaban tiempo en largas caminatas. Luego ella insistía en estar fuera unos días. A cada regreso el más se agitaba y más la quería. A solas ella lo distraía y nunca accedió o se negó. Él le propuso matrimonio y como Ninon y Manuelita, pensando en la esclavitud de ser mujer de casa, se negaba. Ella entonces como Manuelita, salía de su alcance nuevamente. Friederich la llamaba, y ella regresaba y luego otro viaje otra comida. Al final Nietzche rotundamente enamorado y lleno de energía escribe Zarasutra con parte de las ideas discutidas con su Salome en diarismos silábicos griegos, prosa alemana y la sensualidad apasionada de la energía que le dio su enamorada, todo en diez días. Ambos luego en el Monte Sacro toman un caminata y con la diplomacia von Salome quedan de amigos.

Tan diplomática era Lou von Salome, que caso a los 31 años con Freiderich Carl Andreas, bajo la promesa de no tener relaciones intimas si no netamente sociales. Como Lady Gaga y Madona, Lou escogió con quien tener su primera relación intima. Inspiración de Paul Klee, pasión incesante de Rainer Maria Rilke, filosofa predilecta y amor platónico de Sigmund Freud, von Salome sobre vivió cáncer del seno, problemas cardiacos. Con una imaginación sobre activa, Lou von Salome lego la mujer el derecho absoluto sobre su expresión femenina como la india Catalina.

Dichos de Lou Salome

Los dichos más profundos femeninos están escritos por poetas masculinos.

La mujer sensual se convierte en el punto de apoyo para el hombre, es decir la energía para realízalo…….

Roberto McCausland D.